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DIALOGO CON HECTOR BAZAN: Caminos de Conciencia
Diálogo con Héctor Bazán.
Espacio Indigo, Octubre, 2009

Cecilia: Teniendo como referente la película “Encuentros con hombres notables” que es una metáfora del camino iniciático, ¿como fue tu propio camino?

Héctor.  A lo largo de mi vida hubo  tres crisis que marcaron lo que soy hoy día.  La primera crisis fue a los 14 años,  pasé por una crisis psicológica, de descontento profundo, tenía altos y bajos emocionales y a traves de eso expresaba algo profundo. Pero tuve  mucha suerte porque tenia un entorno  favorable, mi madre fue de las primeras personas en practicar yoga en  Chile. Por ella  conocí a Teilhard de Chardin.  
 Mis padres se asustaron, porque tenia salidas bruscas, reia, lloraba, yo no sabia lo que me pasaba, ellos tampoco. En esa época no había los parámetros que tenemos hoy, me vio un médico generalista, pero no pudieron hacer nada. De ahí comenzó una búsqueda espiritual larga. Llegué a pensar en la vocación religiosa, a los 16 ya tenia que decidir pero mis padres no me dejaron. Mi padre me dijo “Si tu en 2 años de Universidad persistes, entras a los jesuitas, al seminario de Padre Hurtado. Pero ahí me pescó la vida universitaria, la actividad cultural, la política aunque seguí con la crisis interna, el llamado era muy fuerte.
 Yo comencé a estudiar Dentística  porque no pude entrar a Medicina directamente. Entré a una crisis personal porque no soportaba lo que estaba estudiando porque  ahí no podía crecer. Y entré a Odontología en la U de Concepción, Vivía solo en una residencia universitaria de los Padres  Franceses en un clima de mucha inquietud,  participé en tanta cosa junto a la acción católica universitaria. Pero nunca renuncié a  opción de  estudiar Medicina.
Había  sido buen alumno en el colegio y seguí siéndolo y desde ahí pasé a Medicina. Y ahí tuve yo  la segunda gran crisis.
La gracia fue que Odontología me hizo aparentarme con la Música, entré a estudiar música a la Escuela Superior de Música  de Concepción y  tanto me gustó que pensé que por ahí podría irme.  Pero a esa edad es como difícil de discriminar.  La crisis con Odontología me llevo finalmente  a hacer el mayor esfuerzo y entré  a Medicina, era mi gran ego, mi gran  sueño pero a poco a andar me sentí totalmente defraudado, empecé a dejarla, me quise retirar. Un poco como le pasaba a Gurdieff, que siempre estaba insatisfecho. La insatisfacción es un síntoma del buscador.
 Por supuesto que la medicina tenia su  atractivo.
La vida universitaria era muy entretenida, el pololeo, la vida política, los años 60 una época bien compleja llena de inquietudes. Desde la crisis con la medicina opté por la psiquiatría. Me fue muy bien en la escuela, yo iba a ser cirujano pero entré a una crisis ya terminal con la carrera, era la medicina o nada,   porque no me llenaba ninguna otra cosa.
La lectura que yo he hecho de esa crisis es  dinámica, como el alma lo va guiando a uno, la dimensión superior del ser, el yo superior, y si uno mira hacia atrás uno ve los mismo que aparece en la película de Gurdieff paso por  paso, como te va guiando el ser superior. Aparece justo en el momento preciso  ese guía que te lleva donde tienes que llegar, al maestro, al monasterio.. ……
Cuando uno esta muy  metido en las cosas uno no lo ve. Pero sí lo puede ver en las personas que  recibe en la consulta.
Primero el contacto con mi terapeuta que fue muy generoso conmigo. El se reía cuando yo le decía que quería irme, quería dejar todo. .
Por lo demás a mí me iba muy bien, algunos querían que me dedicara a cirugía de cáncer, de tórax, neurocirugía, todas cosas tremendas.

 Y sin embargo, sigo y ahí tengo la tercera gran crisis que fue la definitiva, entro psiquiatría con mucha hambre de conocimiento.
 La medicina es muy respetable, no estoy hablando en contra de la medicina…(risas), soy médico. Todos vemos al médico, el brujo de la tribu,  es respetable, pero todo depende como se ejerza. De la mirada que tengamos, desde donde la ejercemos, desde donde veo al ser humano, si lo veo como una máquina o si lo veo desde una dimensión organísmica  organizado por el espíritu. Hoy día la medicina ha  adquirido  una dimensión puramente tecnológica y pierde una dimensión mayor. Yo después que estuve un tiempo largo en psiquiatría me di cuenta que mi búsqueda era esa,  era poder intervenir en la interioridad humana de una manera distinta a como  se hacía, que es casi como abrir un reloj, cambiar  sus piezas en forma mecánica. Eso lo comprendí después.

Al año y medio uno maneja todos los relojes, una cosa fácil, en muy poco tiempo  uno entra en los grandes cuadros psiquiátricos y ahí tuve una nueva crisis. Había peleado  mucho por entrar a  la cátedra del Dr. Roa,  en el  Hospital J. Aguirre, que era una gran escuela en ese tiempo.  Todo es por algo, me dije,  si no logro encontrar algo que realmente me toque el mundo interno y que yo pueda actuar de otra manera, no sigo.  ¿Porque que pasaba? Llegaba un paciente, con una ficha clínica preciosa,  estudiábamos  con ingredientes de filosofía incluso teología, con gran desarrollo científico. Y al final al paciente se le daba un electrochoc, unos 4 remedios que se repetían todos los años y eso era todo.  Estábamos formando médicos jóvenes, becados, el curso del Dr. Roa era bueno, no puedo negarlo, hacíamos buenos diagnósticos, altas rápidas, pero no nos movíamos de ese nivel.

Hasta que se me presenta la oportunidad de comenzar la terapia gestáltica, de Fritz Pearls, la revolución  de Maslow, y eso me cambió la vida. Entré a psicoterapia y tuve experiencias sicodélicas, con ácido lisérgico. Tuve 300 h de trabajo con terapia grupal , muchos fines de semana encerrado en lugares secretos, con ácido, y en estados de  alteración de la conciencia. En la última que fui estuve como terapeuta. Y como siempre con un pie adentro y otro afuera,  o me voy….o me quedo. Una postura muy radical: todo o nada. Y fui a una sesión en que le digo al terapeuta, yo quiero que me ayudes a definir si me quedo en la especialidad o me voy. Y me dice ¿Cómo te vas a ir? No sé le digo, así es. Incluso estaba recién casado. Pero no puedo seguir en esto, no me llena. La experiencia fue muy impresionante.

En esa época estaba Grof trabajando con ácido en Europa y con respiración holotrópica. Estábamos en paralelo. Yo era alumno y los mayores estaban haciendo  investigación, éramos conejillos de Indias. Igual algunos compañeros tuvieron problemas, derrames, aneurismas, crisis. .. ahora pienso que fue una irresponsabilidad.
 
Ese fin de semana después de haber trabajado todo el día con ayuno, con trabajo corporal fuerte, se nos presenta el trabajo en la noche desde las 5 AM, después de haber trabajado todo el día. Y ahí mi terapeuta me entrega a mí la responsabilidad, se requería capacidad y audacia.
La metodología consistía en tomar la droga específica y una vez que se ha trabajado con un paciente, toda la neurosis o una forma de psicosis, la gente está toda tranquila, se relaja porque la noche ha sido tremenda, se hace un círculo final y ahí el terapeuta va cerrando los procesos que se vivieron.  Fue en ese momento que  el profesor se queda callado, se inclina para atrás y me dice: dirígelo tú! Pero si yo soy paciente, digo y nunca he dirigido un grupo! Bueno, lo hice, y fue mi primera sesión de terapeuta. Y ahí decidí ser terapeuta y dejé la psiquiatría clásica.

Después de eso llegué a Santiago donde me sentí muy desenchufado en todas partes, porque había dando un vuelco,  comencé a practicar yoga me hice instructor de yoga, yoga krilla. Me llamó el jefe de clínica que era gran amigo de mi familia y me dice: Héctor, que vas a hacer, estas renunciando a un camino académico estupendo, podrías ser jefe de clínica en un par de años mas? ¿Porque estas renunciando? ¿Adonde te vas a ir? No sé le dije, a mi casa, a mi consulta.  Estuve 6 meses preparándome, practicando, como buen Capricornio. Y ahí comenzó un proceso, me puse a repasar y estudiar todo lo que había vivido. Yo era docente de psiquiatría y psicología en la Católica y en la Chile. Nunca sospeché que después iba a ser director /fundador de toda  una escuela.

Ese es el currículo exterior. Internamente yo estaba en un proceso de búsqueda   Tuve experiencias de expansión de la conciencia como se dice hoy, que fueron muy intensas y definitivas. Tanto en la dimensión humana como en las cumbres, tuve la gran suerte de experiencias de encuentro con el Ser potentes, que después las pude reconocer en la India, desde otra parte, como verdaderas, como el encuentro con el Maestro.

En ese tiempo no había muchos maestros en Chile, los terapeutas que se dedicaban a esto eran verdaderos héroes, porque no había no había muchos caminos. Yo me daba cuenta que el terapeuta que era siquiatra no sabía mucho lo que estaba haciendo, tanto es así que después lo acusaron, no se llegó a nada judicial, y él quedó muy adolorido. Yo tuve suerte porque no me pasó nada no tuve ningún problema.
De ahí en adelante yo seguí el camino del yoga y comencé a meditar fuertemente. Fui iniciado en krilla yoga, en tantra yoga,  con Satiananda…Vásquez que fue mi maestro y  después a enseñarlo.
Después de haber trabajado mucho y de haber vivido en el caos, si se puede vivir cuando uno rompe con la estructura de la personalidad, me puse a estudiar, a retomar lo que había estudiado,  porque yo había roto con la medicina, y lo retomé desde otro punto de vista y poco a poco fui desarrollando el modelo teórico que ahora enseño y que hoy es la columna vertebral de la Escuela de Psicología Transpersonal.

Cecilia: Que bello camino. Me impresionó lo que decías respecto de que detrás de la insatisfacción se esconde un buscador.  Eso es clave para las personas, los terapeutas, que trabajan con personas en situación difícil. Quizás esas personas que tienen una actitud  desafiante o conflictiva esconden a un gran buscador, es otra manera de interpretar la rebeldía y la conducta desviada. La insatisfacción puede ser un signo de buscar algo más no?

Hector: Ahí esta lo que introdujo   y el humanismo,   que es el sentido. Por ejemplo el adolescente que le roba el auto al papá y sale y en la esquina lo choca. Todo tiene un sentido. La pregunta es para que estoy viviendo esto? Cual es el sentido de lo que sucede? El sentido de la insatisfacción es la búsqueda. Muchas veces el sentido no aparece en momentos complejos, no se percibe en los detalles, entonces tiene que romper con la familia, con la  pareja….
A mí me tocó romper con mi especialidad. Yo fui supe pesado para mis pares, cuando me dediqué a las flores (de Bach) me decían el yerbatero y yo lo sentí como un privilegio. Ser yerbatero es lo mejor que me puede haber pasado, haber llegado a esta despensa divina que es la naturaleza. Esa fue otra de las rupturas fuertes.

Cecilia: También llama la atención la experiencia por la que pasaron personas como tú y otros, con quienes también hemos conversado acá, como Claudio Naranjo y Rolando Toro, quienes también experimentaron con esas sustancias y relatan como estuvieron expuestos al riesgo que eso implicaba. En cierta medida abrieron las puertas para los que veníamos detrás. Porque si no se rompen esas barreras no se hubiera accedido no?

Héctor: Sin ser vanidoso, por supuesto que sí. Cuando yo conocí las flores me dije esta es la gran posibilidad, el yoga por un lado, las flores por otro, hacen de alguna manera el camino de apertura sin pasar por el ácido ni la ayahuasca, es mas suave, menos destructivo, menos riesgoso. No estoy diciendo que no hay que tomar ayahuasca pero si lo hacen  que lo hagan en el marco de un proceso de apertura de conciencia que no sea una aventurilla. A mí me tocó vivirlo en el laboratorio por así decirlo. Por eso me preocupa que los jóvenes no jueguen con esto sino que lo tomen en serio. Uno no puede negarle a nadie la experiencia que uno tuvo, pero les digo que se cuiden.

Cecilia: Si vamos al contexto histórico que había en el tiempo de Gurdieff vemos cómo ellos iban a buscar las fuentes de sabiduría. En la civilización actual estamos sumergidos en el consumo en la materialidad y no somos grandes buscadores

Héctor: Es un tema complejo porque si lo miramos en un sentido evolutivo, la mente, la razón, desde el siglo XIV en adelante se posiciona en Occidente como una fuerza muy grande, hasta llegar al  siglo XVIII con la diosa Razón, y de ahí los productos como la Ciencia, una religiosidad muy  teologizada, una filosofía  poco amante de la sabiduría mas bien dedicada a discutirse a sí misma, se da vuelta en sí misma, no aporta sabiduría (eso lo dice mucho <cristian <warken. Lo que la mente nos ha dado, toda la tecnología, está llegando como a un plateau, va a dar mas de lo mismo en un sentido horizontal,  no en un sentido vertical, va a llegar un límite, como  la gran crisis que estamos viviendo,
Y como en las crisis personales esta es la gran puerta que nos abre a lo que viene de Oriente. Y en Oriente pasa los mismo esta llegando Occidente y los lugares sagrados se están escondiendo, se hacen mas inaccesibles (al igual que en el film…). Estamos viviendo  una caída, pero también un ascenso, así como caemos en el bajo astral, con la violencia,  hay apertura en las cumbres. Esa doble conciencia colectiva, la conciencia de materialista, racional pura esta colapsando y se esta abriendo otra  conciencia en una busqueda superior.

Cecilia: Entonces, bienvenidas las crisis!
Yo lo veo en la consulta con gente que esta muy pesimitas el terapeuta ya ha recorido el camino y le puede mostrar que esta perdiendo algo y a la salida lo encuentra.

Héctor: Eso sí que  tenemos que estar muy  firmes….tener una fe especial,  si no tenemos la certeza de haber  vislumbrado  algo de luz la fe se pierde, y viene el pesimismo. No podemos caer en el pesimismo. Tenemos que tener una confianza de que hay una dirección interior que se establece, en esta época, en el siglo XIX, el movimiento romántico con Rousseau Novalis, Goethe… ¿?
La cosa esta difícil pero también  nunca había llegado tanto maestro oriental a Occidente.

Cecilia: El maestro le dice en algún momento al joven: ahora estas en un momento en el cual te puedes medir.  Cuando las circunstancias son difíciles  lo importante es estar en un lugar, ese lugar sería  el propio centro?.

Héctor: El lugar es el maestro interior. Es verdad que la vida esta siempre poniéndote situaciones…Uno está permanentemente optando, decidiendo.

El nivel de conflictividad , cuando uno parte, es alto.
La dialéctica interior esta siempre, cuando uno parte la dualidad es la condición del conflicto.  A medida que uno se va desarrollando, la sensación de dualidad disminuye, y por consecuente la conflictividad disminuye. Yo llegué a estar siempre en la dialéctica de la búsqueda.  La dialéctica entre la insatisfacción y la búsqueda se establece casi en forma permanente. Como dice esa historia: “Si encuentras al Buda, mátalo.” Eso significa que llegué, el Ser nunca llega, está siempre en devenir. Si yo llegué significa que no llegué, hay que estar siempre en la dialéctica de la búsqueda.
Yo lo puedo decir con confianza…estuve 20 años en la etapa final siguiendo un camino determinado en la India, con….. ahí estuve viviendo un tiempo largo.
En un momento determinado , me dije llegué, pero es probablemente un estado del alma al que llegué,  que me dejó contento, satisfecho, pero ese lugar no era el último.
Después de 20 años me Sali del grupo de la India. El camino esta cubierto por lo humano, pero no me he salido del camino interior. estoy casado felizmente con Margarita….., psicóloga, hemos tenido un camino común, no exento de crisis, pero afortunadamente nos hemos ido encontrando en este vaivén existencial.
Y nos salimos de esa vía pero uno ya sabe que esta en el camino del cual ya no se sale entonces el nivel de conflictividad baja.. Alo mejor me salí de perspectivas, de medios humanos, que están mediatizando el trabajo. Pero no me he salido del camino interior  en el cual había estado y esa sensación yo siento que me ha dado estabilidad puedo ir agregando elementos nuevos pero sin salirme del camino. Pero tensión siempre hay.

El estilo personal tiñe la experiencia. La subjetividad esta llena de elementos que no son esenciales sino existenciales, contingentes. Esta el temperamento, la forma del cuerpo, la familia en la cual nacemos, la cultura a todo eso lo llamamos existencial, que es la que habita la esencia.
El camino interior tiene de los dos aspectos, tiene los determinantes existenciales y las luces de la esencia  y por supuesto las luces de la esencia para ser leídas deben primar por sobre la existencia. Lo subjetivo no es privativo de nadie,  es la  dimensión  privada de la conciencia. Lo que uno ve en la consulta diaria es algunas personas que no saben lo que les pasa, lo que sienten, viven objetivamente, en ellas todavía no se ha desarrollado la subjetividad. Ese es el espacio interior.

El espacio interior tiene diversos cuerpos, los cuerpos que uno visualiza como estando afuera, se viven adentro, en la interioridad. La interioridad humana no esta limitada por el cuerpo, la interioridad humana  se expande. Lo interior es el espacio subjetivo.

Preg. ¿Como actúa el acido en la conciencia?
La vivencia personal esta limitada por una configuración que se denomina el ego que interpreta  todo lo que vivimos. El ego delimita y le da una textura a la vivencia.  El ego tiene un sustrato, que es la configuración cuerpo/mente.
El ácido trabaja específicamente en las células cerebrales y rompe el soporte del ego y entonces el ego se expande. P-ej. El ego dice estamos en esta pieza. “Con ácido comienzo a ver que hay algo mas allá que la pieza, la operación mediante la cual nos conectamos con la existencia, pierde su forma habitual y se expande. Yo ya no soy el que está hablando sino algo mas. Entonces los niveles de realidad, de identidad se expanden.

Cec. Lo que el cerebro es capaz de expandir parece ser proporcional a lo que es capaz de limitar, no? Entonces el ser se angustia al palpar esas realidades que en realidad siempre estuvieron al alcance. Pero tu mismo has dicho que también se puede lograr con otras prácticas, que no son tan tóxicas, como la meditación, el yoga, el ayuno.

Héctor. Efectivamente porque lo que hace el ácido es bloquear el ingreso de la glucosa entonces el ego biológico se debilita. Por eso es importante tener estas experiencias con cuidado. Las personas con un yo débil sufren.
Siempre sugiero que esas experiencias deben hacerse en el contexto de un proceso de sanación, no como una experiencia aislada. Porque a lo mas les dejará un cierto recuerdo… Lo que importa es la intención. Lo que hay que trabajar es el conflicto.
Hay que tener una práctica diaria, yoga, meditación.
Un místico medieval decía: “En la oración yo le hablo a Dios, en la meditación Dios le habla a uno”.
1 El Dr. Bazán es psiquiatra, fundador y director de la Escuela de Psicología Transpersonal de la Universidad del Pacífico. Este diálogo se desarrolló en Espacio Indigo, el  17 de Noviembre de 2009 con motivo de la proyección de la película Encuentro con hombres notables.