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YO, TU, NOSOTROS: LA TRAMA DE LAS RELACIONES INTERPERSONALES


Entrevista a Daniel Taroppio por Carmen Pinto (a propósito del film Memorias de Antonia)

Espacio Indigo, 7 Julio del 2006.


Carmen: Retomando tu planteamiento, la danza de la vida es ese proceso en el que pasamos de la unidad con la totalidad en el momento de nacer a la diferenciación (el yo, el no-yo). Nos vamos separando para construir nuestro ego, es el camino de la individuación. Y ese proceso necesariamente lo hacemos con otros, es lo interpersonal, el construirnos como seres interdependientes. Pero junto a eso, siempre vamos buscando algo más allá, aunque no nos demos cuenta, es ese anhelo de lo transpersonal, de volver a integrarnos con el todo. ¿Qué hacemos para reconectarnos con la unidad primordial?

Daniel: Este dilema que tú planteas, yo-tú-nosotros, está muy bellamente representado en la película "Memorias de Antonia". En el transcurso de llegar a ese milagro, a esa integración, pasan cosas bastante terribles. Lo interesante es que esas cosas terribles son, una danza entre dos formas básicas de energía, dos principios universales que en su dinámica producen todo esto, todas las maravillas y los horrores de la vida.

Yo creo que esas dos fuerzas básicas son una fuerza lineal y direccional que apunta a producir puntos específicos, cosas, individuos, átomos, organismos. Hay otra fuerza en esta danza cuando lo primordial emerge y se muestra en el universo, que es una energía que en lugar de ser direccional y apuntar a la producción de individuos, es una energía omnidireccional que produce tramas, que conecta a esos individuos que han surgido de ese otro principio.

Son fuerzas universales, una que podemos llamarle el Ego, la dirección, el punto, lo que parecen cosas separadas unas de otras, y esta otra fuerza universal que procura conectar, que es la fuerza de gravedad, los campos morfogenéticos, el electromagnetismo, el lenguaje, la sexualidad, todo lo que implica que estos puntos se conecten entre sí. Estas fuerzas tienen que mantener el equilibrio necesariamente. Cuando ello no ocurre, ahí colapsa. El tema es que para que se mantengan esos equilibrios en los sistemas, necesitamos que algunos de estos puntos encarnen en extremos. Entonces la energía de la dirección y el punto, es la energía masculina, que cuando no está compensada aparece lo que aparece en esta película, que tiene una frase clave al comienzo, que es cuando el papá de Pitt dice “Yo hago y digo lo que quiero!”

Ese es el mantra del punto, por que yo soy este punto, y hago lo que quiero, y soy lo que soy, y el mundo me importa un comino. El otro extremo lo representa Antonia que es la vinculante, ella está todo el tiempo produciendo conexiones. Ella es una energía gravitacional, por eso es una mujer jupiteriana. Es excelente como el director encontró un personaje para ese cuerpo y ese cuerpo para ese personaje. Como dice su nieta, “ese cuerpo formidable”. Ella es una energía de gravedad, todos quieren acercarse a ella, los más inteligentes, los oligofrénicos, lo hacen de inmediato como dice Sheldrake las personas más conectadas son los débiles mentales, los niños o los enfermos cuando ya se les van acabando sus presunciones del intelecto. El débil mental está ahí con su carretilla en el acto ni lo piensa. Entonces estas dos fuerzas, que han emergido de un vacío primigenio en el cual estaban absolutamente fundidas, cuando salen, empieza la danza. Por eso la película termina con la danza, con el reconocimiento de que solos, no podemos.

Vivimos una época de exacerbación de la energía del punto, de la energía masculina, creemos que la solución es la energía femenina. Es lo que hace la hija de Antonia, busca un padrillo al cual viola y usa, sí?, indecentemente, tanto como Pit hace después con su hija, es decir la energía femenina abusando de la energía masculina, para que procree con absoluta inconciencia. Entonces vemos las dos formas de violación, la violación femenina y la violación masculina.

Cuando la energía masculina se exacerba, creemos que la solución es, de hecho así funciona la humanidad, yendo de un extremo a otro, de predominios, de patriarcados o de matriarcados. Lo cierto es que ninguno de los dos extremos soluciona nada porque las dos energías son fundamentales, tanto en la salud como en la enfermedad. La energía masculina suelta, es destructiva, es invasora, sí, es violadora, es arrolladora, y la energía femenina sin lo masculino, se disuelve, se confunde. En la sicopatología lo vemos, los trastornos narcisistas son trastornos masculinos, es el ego que invade el universo. Los trastornos borderline son trastornos femeninos, es el ego que se siente invadido por el universo y no puede discriminar.

A lo largo de mi vida he llegado a entender es que hay que danzar, porque la danza es la mejor metáfora de como funcionan los átomos, los elementos que hay dentro de los átomos, y los elementos mayores que están producidos por los átomos, es decir, el equilibrio, lo femenino y masculino, mutuamente hacen lo que saben hacer mejor. Por lo tanto lo que ocurre es algo que trasciende a lo masculino y a lo femenino, por eso en esta película hay niños que nacen, me encantó eso de que siempre están naciendo niños. Qué son los niños? Son el resultado de la danza. Son el resultado de los dos principios, cuando se animan a perderse en el otro.

 

Carmen: Cuando vamos perdiendo este contacto con la energía primordial, con el flujo de la vida, con ese ego que creemos que es la totalidad que somos, lo que empieza a pasar es que nos desconectamos en la relación con nosotros mismos, en la relación con el otro, partiendo por nuestros cuerpos ¿qué rol tiene el cuerpo por ejemplo? .

Daniel: Por suerte no podemos perder nunca la conexión porque cuando un organismo pierde la conexión con el flujo primordial, sencillamente deja de existir como tal y se convierte en otra cosa. Lo que si ocurre es que perdemos la conciencia de que somos ese movimiento universal, que adoptó la forma nuestra. Perdemos la conciencia de que somos solo una coordenada, una manifestación del universo. Somos una pincelada infinitamente pequeña en el gran cuadro del universo, entonces en la medida que no soy consciente de que estoy siendo transitado y constituido por energías universales, y empiezo a creer que yo me hago a mi mismo, se exacerba el principio de individuación y yo empiezo a creer que mi vida empieza y termina conmigo. Por supuesto que la intensidad del flujo primordial que recorre mi cuerpo disminuye. Una mente abierta implica un cuerpo que está permanentemente recorrido por fuerzas universales. Una mente cerrada implica un cuerpo donde estas energías universales empiezan a chocarse, se empiezan a bloquearse. Entonces, terminamos siendo cuerpos contrahechos, somos cuasimodos, nos vamos llenando de jorobas, de trancas, de zonas del cuerpo que están bloqueadas, que pierden vitalidad, nos enfermamos.

Lo que ocurre que, así como en la danza hace falta mucho coraje para que lo femenino se anime a morir en lo masculino, y lo masculino se anime a morir en lo femenino, abrirnos a la experiencia del flujo primordial es una experiencia pavorosa. No tenemos ni idea de la cantidad de información y experiencias que están atravesando nuestros cuerpos, si estuviéramos abiertos. Somos como una especie de pequeña radio a transistores que la conectamos a Direct TV. Se sobrepasa no tiene la capacidad de entender lo que son 120 canales de TV, es una radio que ha perdido ese nivel de conexión.

Nos abrumaría si fuéramos realmente conscientes de toda la energía e información que está pasando en este momento por este lugar, los cientos de miles de canales de radio, de TV de todo el mundo que están pasando por acá, de frecuencia, de onda corta, de onda larga, de microondas, las experiencias de energías telepáticas, los flujos energéticos de todos nosotros, es decir saldríamos corriendo; no, no, no podríamos más.

Como decía Huxley, el cerebro, el sistema nervioso no está hecho para percibir la realidad, sino para inhibirla. Sí, el cerebro no percibe, filtra la realidad para que percibamos poco, porque si percibiéramos todo no podríamos sobrevivir como organismos. Imagínate una persona abierta a la totalidad de las fuerzas universales, tratando de cruzar la Alameda un Lunes a las 12. No hay micro que no la pise, te das cuenta, porque no podría acordarse de que tiene que comer por ejemplo. Los organismos vivos estamos dotados de un aparato inhibidor que hace que los millones de fuerzas, estímulos, e impulsos universales que nos circundan solo nos demos cuenta de dos o tres: el hambre, el frío, la sed, por ahí la sexualidad, cuando no tenemos problemas económicos, es decir vamos limitando tanto la cosa, que nos terminamos secando.

Entonces el trabajo corporal es lo que nos abre a esos flujos energéticos para que poco a poco, amorosamente, le vayamos perdiendo el miedo, y en lugar de sentirnos inundados, invadidos, que es un poco lo que le pasa a la gente que se abre de golpe, sin un trabajo previo, y parece loca, sí. Si no, terminamos aullando a la luna. Como esa pareja que tenía tanta sexualidad no reconocida, que la pobre loca le aullaba a la luna y el hombre le pegaba al techo, en una metáfora bastante clara de lo que quisieran estar haciendo. Tenemos que empezar a ver cómo aflojar, ablandar. Lo que nosotros hacemos es introducir mas vacío entre nuestras moléculas, para que la energía nos recorra, nos inspire, y nos animemos. Entonces de repente la gente se ríe, corren, saltan, y son como niños. Se están abriendo al flujo primordial. Nacemos de nuevo, como decía alguien hace 2000 años.

¿Qué es nacer de nuevo? Es permitir que el universo para, es dejarnos embarazar por el universo, como esa mujer que lo único que quería en la vida era embarazarse, y como nadie le mostró que había otras formas, entonces se murió de tanto tener hijos. Hay muchas otras formas de sentirnos embarazados por el universo, no es la única de tener un hijo adentro. Para ella eso la hacía sentir plena, otros sienten que eso se los da la marihuana, otros el alcohol, y otros la danza de la alegría. Todos están buscando lo mismo, volver a la unidad.

 

C: Qué pasa por ejemplo con esta búsqueda, nos vamos hacia los polos más primarios de esta evolución?

T: Lo que pasa es que no estamos armonizados. Por razones genéticas, socioculturales, evolutivas, de nuestra crianza, todos tenemos más desarrollo de la conciencia femenina o masculina, entonces tendemos a buscar la respuesta de una manera unilateral por un solo lado. Entonces para la conciencia femenina la solución es volver atrás, a fundirse nuevamente, en la madre en el origen. Para la conciencia masculina la respuesta es ir hacia arriba y hacia delante, hacia un Dios extra-universal, y eso marca dos formas, a vivir lo cotidiano, dos formas de religiosidad, dos formas de economía, de sociología. Toda esta realidad humana va a estar signada por estas dos fuerzas. Cuando estas dos fuerzas no están en equilibrio, nos chupan y nos perdemos porque nuestra tarea en la vida es administrarlas y sostener el balance.

Cuando me absorbe esa energía femenina creo que la solución es en el alcohol, en la droga, en la promiscuidad sexual, el sueño, el abandono,

 

C: Pero, en el fondo igual es una búsqueda.

T: Claro todo es una búsqueda hasta una violación es una búsqueda de Dios. Ese hombre que violaba a esta mujer estaba buscando a Dios de la manera más ignorante posible. Por el contrario cuando me atrapa el principio masculino yo siento que la realización está adelante, el esfuerzo, el sacrificio, las éticas, los logros, los proyectos. En un caso muero desinflado, como que voy tan atrás, que nunca llego porque nunca voy a volver al vientre de mi madre, y en el otro exploto en la búsqueda porque me digo cuando llegue allá, voy a estar realizado, voy a estar en paz. No me doy cuenta que esa paz solo está aquí y ahora, ni el pasado ni el futuro, ni arriba, ni abajo, ni femenino, ni masculino, o sea encontrar ese equilibrio en que esto es así, aquí y ahora. Entonces ni quiero volver, ni quiero avanzar; ni ir para atrás, ni para adelante; ni para abajo, ni para arriba. Claro que es difícil, porque eso solo se logra meditando.
Para llegar ahí me ayuda la meditación, me ayuda la gimnasia, me ayuda la dieta, me ayuda todo. El logro es decir aquí estoy no para atrás ni para adelante, aquí y ahora, sin tiempo ni espacio. Solo en la meditación puedo respetar mi estilo ya sea meditar danzando, meditar sentado. Pero ese es el único espacio donde yo me conecto con aquello que nunca nació, que nunca muere, que está más allá del tiempo y del espacio.

 

C: En la vida diaria, común y corriente, en este hacernos con otros nos vamos construyendo, en la interacción con otros necesariamente, en esta danza…y nos vamos deshaciendo ¿? con otros! El otro es testigo de nosotros, el otro es co-partícipe de este proceso, necesariamente necesitamos del otro, dependemos del otro. Ahora cómo hacerlo?. Empezamos a proyectar también en el otro todo este deseo de totalidad, entonces empezamos a confundirnos, empezamos a pensar de que el otro es nuestro sentido de la vida…

T: : Y así crezco. Tú sabes que yo creo que Dios no está adentro de uno, sino que entre la gente. Estoy convencido que la experiencia divina no se logra dentro de uno, sino acá, en las relaciones. Lo que ocurre es que dentro también hay una relación, entonces cada ser humano es una danza de este principio masculino que logra el logro afuera y arriba, y el principio femenino que nos lleva hacia dentro, hacia la oscuridad, hacia la profundidad, hacia el pasado, y cuando se encuentra con otra persona, esta otra persona también tiene estos dos principios danzando dentro de ella, en armonía o en desarmonía, en el 99,99% de los casos va a ser en desarmonía. Entonces se encuentra un pareja que soy yo, con mi desarmonía entre mamá y papá, positivo, negativo, Dios y la naturaleza, el cuerpo y la mente, tratando de ver cómo hago para danzar y que más o menos parezca una danza linda y que no le pise los pies a ella, que se cae cuando quieren hacer esto en el tango se me va al piso y todas estas cosas. Y me encuentro con ella que también tiene su propia danza, sus propios desequilibrios, sus hormonas femeninas y masculinas, con sus propias desarmonías, su papá y mamá… Y ella no sabe qué hacer con esas desarmonías y yo con las mías. Entonces cuando queremos danzar juntos estoy yo con mi papá y mi mamá y ella con su papá y su mamá…tratando de que la danza sea maravillosa.
En lo más profundo de nuestras células está la memoria de la perfección. En nuestras células sabemos que sólo somos cuando estamos juntos. Por eso es que aunque estemos con alguien con quien la pasemos pésimo, insistimos, porque tenemos esta memoria de la completud. El error es creer que el otro nos va a completar. Lo cierto es que estamos completos. Y cuando nos damos cuenta ocurre lo más maravilloso, la celebración de la completud.
Somos completos y perfectos todo el tiempo pero llegar a tomar contacto con eso es un milagro que nos ocurre cada cierto tiempo como personas, y cada cierto tiempo como parejas. Cuando una pareja tiene acceso a celebrar la completud compartida es muy difícil soportar el momento en que eso no ocurre.
Ese es un arte que debe aprender la pareja. Porque no se puede estar en un orgasmo crónico!

Hay que entender esto: si no me completo no puedo llegar a tener una relación de pareja. Como en la película, ellos deciden conectarse ya no desde las carencias sino desde las maravillas y terminaron juntos toda la vida. Pero tuvieron que bancarse muchos años de soledad, de completarse solitos.
Si nos vamos acercando despacito a esta completud veremos que tenemos momentos de completud y otros de soledad. Ocurre que si estamos juntos es maravilloso y si no es tan terrible. Y no creo que el buen meditador la pasa mejor que con su pareja, pero tampoco la pasa tan mal. No hay nada que se compare con el éxtasis amoroso, y el que diga lo contrario nunca amó.

 

C. Y cómo se logra la completud?

T: Uno no es completo. Soy carente, soy necesidad, anhelo, búsqueda. Esa es una condición existencial. La completud implica que me doy cuenta de que hay algo que me trasciende de lo cual formo parte, no es que yo me complete sino que me doy cuenta que formo parte y que es una ilusión de la conciencia sentirme solo. Si todo es interacción, cómo una célula del hígado puede sentirse sola? Si una célula del hígado desarrollara un ego, se deprimiría, funcionaría mal y yo tendría problemas hepáticos.
No es que yo me completo sino que me doy cuenta de que todo es completo. Es un problema de identidad, adonde pongo los límites de mi identidad. Mientras estoy en el espacio del ego esa incompletud es insalvable. El ego nunca se completa. En algún momento se da cuenta de que él no es eso, sigue funcionando como ego lo mejor que puede, pero la identidad alcanza una dimensión en la que se da cuenta que siempre estuvo todo completo y que el único problema era yo. Que pasaría si dos personas en ese estado se encuentran y se enamoran?

Todos tenemos momentos de completud, y tenemos esa memoria y la buscamos para arriba o para abajo, para adelante o para atrás, de la manera femenina o masculina. Hacemos abstinencia, tomamos drogas, y no nos damos cuenta que no está aquí ni allá sino acá.

 

C. Podemos comparar lo que nos pasa cuando funcionamos desde el ego (aparece el miedo, la desconfianza) o desde la unidad (aparece el amor, la confianza en el flujo de la vida). ¿Como lo hacemos para pasar a esta conciencia?

T. Si creo que puedo vivir ahí siempre, estoy perdiendo el tiempo. Krishnamurti, un maestro maravilloso, antes de dar una charla pasaba 45’ arreglándose los cuatro pelos que tenía, a los 92 años! Lo que además le quedaba mal como todo lo que uno hace desde el miedo. Lo importante es que cada vez que “la vida se me brinda en cueros”, como dice Serrat, en esos momentos bendigo a mi mismo ante mi memoria primordial, y gozo. Es como un show de los Rolling Stones, cuanto trabajo hay detrás!
Para tener esos momentos maravillosos hay que trabajar mucho. Uno no puede trabajar 11 meses para estar bien un mes. Hay que recrear esos momentos todos los días, tener instalado como ritual, como cosa sagrada. Hay cosas que no se pueden hacer mecánicamente, son los rituales sagrados, son las vacaciones del alma cotidiana: ducharse, comer, jugar. Desde el ego hay que ganar tanta plata para ser inmortales que vivimos en el miedo, somos egoístas, especuladores, mentimos, por miedo a que se consuma ese proyecto egoico que tenemos. Cuando estamos en la unidad no hay que mentir ni robar, los mandamientos son evidentes, son sentido común. Cada vez que uno tiene una perla, hay que atesorarla, es la cuenta bancaria del alma. Son los rituales del alma, cuando están vivos. No puedo hacerlo apurado. Como hacen los hindúes al bañar a su elefante, con esmero. Para mí bañarme es un ritual sagrado, medito, hago mis ofrendas y mi cuerpo sale feliz de ahí.
Cuando como, me tomo un minuto para respirar profundo, agradecer, y así me puedo dar cuenta del milagro que es tener un poroto en el plato.

Y si eso se pudiera hacer con cada ser humano con que te encuentras… Sería maravilloso.